Thursday, January 15, 2009

TRUE BLOOD

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Fin al periodo sabático. Mi cuerpo había vuelto hace ya una semana al curro, pero mi mente aún se encontraba rodeada de polvorones, cotillones y guirnaldas de colores chillones festejando la vagancia de las vacaciones. Entre la inactividad neuronal y el no haber acudido al cine desde antes del periodo navideño, no me había pasado por aquí para actualizar la bitácora del reino de Nunca Jamás. Pero, como bien reza el dicho, a falta de cines, buenas son series, sobre todo con el aluvión de grandísimas historias que nos llegan desde la televisión usamericana de un tiempo a esta parte.

No hace mucho, acabé de ver la primera temporada de “True blood”, un cuento sureño de vampiros, racismo e intriga que viene de la mano del creador de “A dos metros bajo tierra” y que acaba de recibir un globo de oro a la mejor actriz de drama por el trabajo de Anna Paquin, aquella pequeña niña que era la voz y los sentimientos de Holly Hunter en “El piano” y que subió emocionada con tan sólo once años, incapaz de pronunciar ningún sonido, a recoger un oscar a la mejor actriz secundaria.

Que pesadito he vuelto, hay que ver qué dos interminables párrafos de introducción. Dejémonos de literatura barata e hinquémosle el colmillo al argumento de la serie.

“True blood” está basada en una serie de novelas de la escritora Charlaine Harris sobre el personaje de Sookie Stackhouse, una adolescente con capacidad para escuchar los pensamientos de los que la rodean, que vive en un pequeño pueblo de Louisiana en la actualidad, en una realidad paralela en la que los vampiros tratan de adaptarse a la sociedad gracias a que los nipones – siempre ellos – han conseguido fabricar un refresco de sangre sintética que permite a estos seres nocturnos y eternos sobrevivir sin tener que hincarle las fauces a algún humano despistado.

Pero la inserción en la sociedad no es fácil. Por un lado, nos encontramos una raza mucho más antigua que la nuestra, más sabia y más poderosa en la que una gran mayoría de sus integrantes nos consideran bolsas de comida rápida o, en el mejor de los casos, simples esclavos sexuales. Por otro lado, está la intransigencia propia de los pueblos pequeños, en los que todo el mundo se conoce, el más pequeño de los cotilleos se comenta entre birra y birra en el bar de la localidad y la llegada de cualquier extraño es mirada con desconfianza y recelo, más aún si el desconocido tiene afición por el refresco de glóbulos rojos.

Estos vampiros modernos atienden a algunas de las reglas clásicas que hemos visto en el cine y la literatura a lo largo de la historia. No pueden ver la luz del sol si no quieren acabar convertidos en vampiro a la brasa, mueren si se les clava una estaca en el corazón y poseen una fuerza bastante superior a la nuestra. Por otra parte, las cruces y demás elementos religiosos son inofensivos para ellos, tienen problemas con la plata y su propia sangre resulta ser un psicotrópico bastante potente para el género humano amén de un potente afrodisíaco.

Con todos estos elementos se construye una historia donde las supersticiones sureñas, el sexo, la adicción, el racismo – por ambas partes –, la incomprensión, el asesinato, el fanatismo religioso, la brujería y los problemas familiares se mezclan de manera perfecta entre unos personajes muy bien trazados y bastante particulares, que por momentos recuerdan a la fauna que poblaba aquel extraño pueblo de “Twin Peaks” hace ya casi un par de décadas.

La primera temporada ha rematado entre comentarios elogiosos por parte de crítica y público y, una vez asentados los personajes en la retina del televidente, las tramas secundarias empiezan a tomar fuerza dejándonos la duda de cómo discurrirá la convivencia entre las dos razas. Tendremos que esperar hasta el verano para comprobar en qué queda esta historia de Romeo y Julieta moderna entre Sookie y Bill, aderezada con pinceladas a lo Agatha Christie. Esperemos que no se acabe desinflando como le ha pasado a otras series que empecé ensalzando por estos lares.

Posted by Heitor at 07:19:21 | Permalink | Comments (4)

Saturday, May 10, 2008

HEROES

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Por fin, la abogada y yo, hemos tenido tiempo libre para acabar las dos temporadas de una de las series que más nos ha enganchado en los últimos tiempos. La historia de unos modernos y terrenales X-men, con ausencia de cualquier halo de épica que pudiera exhibir el cómic, con poderes que no logran controlar y, en general, ni siquiera quieren poseer, ha dado lugar al comienzo de una saga que parece que va para largo. “Héroes” no acaba más que empezar.

Todo comienza de forma similar a las páginas de los personajes creados por Stan Lee. Cada cierto tiempo, se producen saltos evolutivos en ciertas especies que llevan a sus individuos a adaptar sus habilidades para lograr sobrevivir. En este caso, le ha llegado el turno a la especie humana y empiezan a aparecer personas con cualidades extraordinarias. Un tipo que puede volar, otro que es capaz de detener el tiempo y teletransportarse, una chica que regenera sus heridas al instante, fuerza sobrehumana, traspasar objetos solidos…

El gran triunfo de la serie no se basa en una idea original, sino en dotarla de un nuevo punto de vista que consigue humanizar a los superhéroes. La identificación del espectador con los personajes es inmediata. Todos tendriamos los mismos problemas si en cierto momento se nos dotase con alguno de estos poderes y nos vieramos en la obligación de elegir un bando. ¿Querriamos salvar a la humanidad (“save the cheerleader, save the world”) o prefeririamos unirnos a los villanos y disfrutar de lo lindo con nuestra nueva habilidad?

Otra de las características de la serie que más me atraen es que se centra más la atención en las relaciones entre los distintos personajes y en darle vueltas y liar una historia, que comienza de una forma clásica, con malo malísimo y un objetivo claro, para ir cambiando hacia la segunda temporada en una complicada trama de organizaciones secretas, malos a medias y personajes oscuros y con intenciones poco claras, que en las peleas entre los héroes, efectos especiales y demás pirotecnia. Aunque esto también puede ser debido a que sea una producción para la televisión, más modesta en cuanto a presupuesto, a no ser que sea una producción histórica para la BBC.

Todo espectador tiene a alguien con el que identificarse. El héroe que se sacrifica por el bien de la humanidad, el personaje cómico e inocente, la madre sufridora, el sabio sin poderes, la joven buenorra y de buenos sentimientos y uno de los malos más perversos que ha dado la televisión en los últimos tiempos, que parece que volverá en la tercera temporada con más fuerza que nunca.

Quizá le ha pesado alguna mala decisión argumental al final de la primera temporada y una huelga de guionistas que precipitó el desenlace de la segunda y, aún así, unos personajes interesantes y unos intérpretes muy adecuados, mantuvieron el nivel a cierta altura.

Veremos qué nos depara el tercer episodio de la saga. Yo por lo menos, lo esperaré con impaciencia.

Posted by Heitor at 17:42:33 | Permalink | Comments (8)

Friday, May 25, 2007

SIR GREGORY HOUSE

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Aprovechando la noticia de que Hugh Laurie, el actor que interpreta al cínico doctor House, ha sido distinguido con la condecoración de caballero de la Orden del imperio británico, voy a hacer alusión a una serie que me enganchó desde el primer capítulo que vi: House.

Gregory House es un médico conocido tanto por su genio a la hora de desentrañar diagnósticos imposibles como por su descarnada franqueza a la hora de tratar con colegas y paientes y su obstinación y marcada superioridad que le hace estar por encima de reglas y convencionalismos. A lo largo de las tres temporadas que lleva la serie en antena hemos podido asistir a sus traumas, a sus rápidas, graciosas y brutales contestaciones y a la evolución de sus relaciones con los demás. Hemos sufrido con él el lacerante y crónico dolor de su pierna y su adicción a los calmantes. Es un médico que todos quisiéramos tener diagnosticando nuestras enfermedades pero con quien ninguno querríamos tratar y a la vez estamos deseando como adictos que suelte su siguiente bordería.

La serie funciona gracias al potente personaje central (de hecho lo que les pase a los demás es un poco secundario) y éste, a su vez, es tan atrayente gracias a la persona que lo interpreta, Hugh Laurie, un actor británico muy conocido en las islas, pero que hasta que llegó esta serie en el resto del mundo podía sonar por ser el padre de “Stuart Little” y poco más.

Pero la carrera de Hugh Laurie viene de lejos. En Cambridge, universidad donde realizó las carreras de Antropología y Arqueología, conoció a otros dos pesos pesados del panorama actoral inglés: Stephen Fry y Emma Thompson. Juntos estuvieron en el “Cambridge Footlights”, club del que salieron numerosos cómicos británicos, entre ellos la mayoría de los Monthy Python.

Fry y Laurie se hicieron inseparables, protagonizando juntos series de televisión como “The young ones”, junto a Emma Thompson, “Jeeves and Wooster” o el programa de sketches “A bit of Fry & Laurie”. También participaron en la película de Keneth Branagh “Los amigos de Peter”.

Además de su pasión por la actuación, Laurie puede presumir de contar con su única novela hasta la fecha, “Una noche de perros”, en la lista de best-sellers (también puede influir en esto el salir en la televisión, que la gente es muy así), de tocar varios instrumentos como el piano, la guitarra la batería o la harmónica (de hecho tiene un grupo junto con otros dos actores televisivos, James Denton, Mike en “Mujeres desesperadas” y Greg Grunberg, Weiss en “Alias”) o de ser un enamorado de las motos. Como anécdota, decir que la moto que monta en la serie “House” es suya y es una réplica de la que maneja su amigo Nicky Hayden.

Por último, y en honor a Celi, que es una enamorada del humor inglés, dejo por aquí algunos sketches que encontré de la serie que tiene con su colega Stephen Fry. A ver que os parecen.

alt : http://www.youtube.com/v/ZOi1Jj11fo4 alt : http://www.youtube.com/v/tYIUkElfJPA alt : http://www.youtube.com/v/WHEu1Z6600c

Posted by Heitor at 18:06:15 | Permalink | Comments (12)

Sunday, November 19, 2006

PRISON BREAK

Se acabó la primera temporada de una de las series que más enganchado me ha tenido en los últimos años.

La historia es sencilla, un tipo atraca un banco provocando así su ingreso en una cárcel de máxima seguridad, donde se encuentra su hermano a la espera de ser ejecutado por un crimen que no ha cometido. El protagonista piensa así llevar a cabo un complicado plan de fuga para salvar al condenado.

El argumento del interior de la prisión viene aderezado por lo que sucede fuera de ella, donde los abogados y la familia de los dos hermanos van descubriendo una trama política llena de engaños, chantajes, asesinatos, poder…

La serie tenía todas las papeletas de engancharme porque las pelis de fugas, así como las de timadores, llenas de giros de guión, trampas, personajes ambiguos y momentos de nerviosismo me parecen geniales. Y así fue, desde el primer capítulo, la adrenalina desbordante que presenta cada capítulo, los personajes bien definidos y una trama muy imaginativa te dejan con ganas de más después de cada capítulo. Además, mis dos compañeras PrisonBreakeras (la serie sin Magú y Eli no hubiese sido tan intensa) aportan una razón más que añade interés a la serie (para algunos/as): según ellas el protagonista, Wentworth Miller es el tipo más buenorro del universo. Que tendrá él que no tengamos nosotros, ¿no, Tomy?

En vez de seguir ensalzando las virtudes de la serie voy a comentar algunas películas de este tipo de temática que me parecen imprescindibles:

Cadena perpetua: clásica y genial peli carcelaria, basada en un relato de Stephen King que cuenta la historia de un condenado a doble cadena perpetua (estos americanos son unos exagerados) por un crimen que no cometió. Impresionante de principio a fin. Los personajes de Tim Robbins y de Morgan Freeman son de los que se te quedan en la retina.

La gran evasión: un grupo de soldados aliados en la segunda guerra mundial, conocidos por sus continuos intentos de fuga son recluidos juntos en un campo de concentración. Inolvidables tanto el personaje de Steve Mcqueen como algunas de las escenas de la fuga, copiadas en tropecientas series y películas, como Evasión en la granja o Los Simpson, o su banda sonora, que acabas silbando sin darte cuenta.

Fuga de Alcatraz: Clint Eastwood interpreta la historia real de un ladrón de bancos que intenta fugarse de la prisión más segura del mundo, la de la isla de Alcatraz, también conocida como la roca. Una película que sería un modelo a seguir para el resto de directores que quisieran poner en imágenes una fuga.

La leyenda del indomable: un Paul Newman jovencito interpreta a un tipo rebelde que es encarcelado por una imbecilidad. Su estancia en la prisión es un continuo enfrentamiento con la autoridad. La escena de los huevos duros es ya un clásico.

Cube: no es exactamente de género carcelario. Un grupo de personas se encuentran en un enorme cubo lleno de habitaciones mortíferas sin saber ni que hacen allí ni como salir ni nada de nada. Una de las pelis más claustrofóbicas que he visto. Tanto su secuela como su precuela engordan el mito.

Estas son algunas de mis películas favoritas de trama carcelaria. Otro día iremos con las de timadores.

Posted by Heitor at 18:07:05 | Permalink | Comments (4)