
Se que sabíais que tarde o temprano iba a llegar este momento. Peter Pan siempre ha despertado en mí una simpatía única dentro de los personajes inmortales de Disney. La idea del niño que no quiere crecer me define bastante bien (solamente hay que fijarse en el nombre de mi blog), así que cuando salió esta edición especial de la película de animación, no lo dudé ni un segundo y ya ha pasado a formar parte de mi dvdteca particular.
¿A quien no lo emociona un niño, que puede volar, que tiene como fiel amiga a un hada que posee carácter y belleza a partes iguales, que es amigo de los indios y enemigo de un malvado capitán pirata y que vive en una isla llena de sorpresas? Cada vez que veo Peter Pan, mi imaginación echa a volar a su lado, recorriendo la laguna de las sirenas, la cueva de la calavera y el escondite secreto de los niños perdidos, sumergiéndome por completo en una historia que mezcla de una manera prodigiosa magia y aventuras.
Una vez más, no voy a comentar en este post la historia, conocida por todos, ni aspectos técnicos, que en este caso no vienen a nada, si no curiosidades de la realización de este clásico de los clásicos.
Peter Pan es una obra de teatro, del escritor escocés James Matthew Barrie, que se estrenó en los teatros londinenses en 1904. Por cierto, la creación y partes de la vida de este dramaturgo, dieron lugar a una tremenda película, interpretada por Johnny Depp, llamada “Descubriendo Nunca Jamás” que os sugiero que vea todo aquel que no lo haya hecho aún.
En 1913, un chaval llamado Walt Disney tiene la oportunidad de verla cuando una compañía itinerante de teatro llega para interpretarla en su ciudad natal. Tanto le impresiona, que cuando en su colegio deciden representarla, consigue el papel protagonista.
En 1924, Walt Disney ve una versión muda del clásico, con una actriz llamada Betty Bronson en el papel de Peter Pan. En 1939, la compañía Disney se hace con los derechos de la obra, y en 1940 empieza a desarrollarse el guión gráfico.
En medio del proceso de creativo de adaptación, estalla la 2ª Guerra Mundial, interrumpiendo esta actividad, retomándose al finalizar ésta, así que no es hasta el 3 de Febrero de 1953 cuando se estrena en las pantallas de Usamérica, con un gran éxito.
En fin, tres párrafos de datos numéricos son suficientes para aburrir a cualquiera, así que vamos con algunas de las curiosidades.
Las primeras versiones de la película difieren bastante del resultado final, y han dado ideas para versiones posteriores. Por ejemplo, si vemos algunos bocetos previos, podemos ver que se desarrolló la idea de que Nana viajase con los tres hermanos a Nunca Jamás, como podemos ver aquí.
También una trama secundaria tras el rescate de Tigrilia en la cueva de la calavera, con dibujos mucho más siniestros, saliéndose un poco de la tónica general de Disney, donde los protagonistas investigan en busca de los tesoros que los piratas esconden allí. En esta búsqueda tienen que enfrentarse a las trampas que los malvados ponen a lo largo del camino para proteger sus pertenencias. ¿No os recuerda esto un poco a “Los Goonies”?

Más escenas eliminadas. El momento en el que Wendy ofrece un beso a Peter, este pone la mano sin saber qué es y Wendy, azorada, le regala un dedal, se eliminó también de la idea final, aunque aparecería en la película de personajes reales “Peter Pan, la gran aventura”, del 2003.
¿Os acordáis de la escena de Hook en la que Robin Williams se enfrenta a una comida imaginaria junto con todos los niños perdidos? Pues sí, también era una escena que se barajó en las versiones iniciales, para ser posteriormente descartada.
O una de mis escenas favoritas de “Peter Pan, la gran aventura”: el intento de asesinato de Peter Pan por parte de Garfio, al descubrir su guarida secreta. En el clásico de animación, lo intenta dejando un regalo a Peter en cuyo interior espera una bomba. En el último momento Campanilla lo salva llevándose el paquete, y la escena acaba ahí, sin más. Sin embargo, tanto en la obra de J. M. Barrie, como en la película de acción real, Garfio intenta matar a Peter vertiendo veneno en la medicina que Wendy les da a todos los niños perdidos. Entonces Campanilla lo salva, bebiéndola ella y Peter intenta reanimarla pidiendo al público (en el caso de la obra de teatro) que si creen de verdad en las hadas batan palmas, hasta que ésta revive. Un momento muy emocionante muy bien resuelto en la película del 2003, pero que no vieron claro en la de animación.
Otra de las curiosidades que más me llamaron la atención, es que, antes de hacer los dibujos definitivos, hacían pruebas de fotografía y de rodaje con actores reales, para que los dibujantes tuvieran una referencia real. Uno de los personajes que más calaron en la audiencia fue el de campanilla. En la obra de teatro, ésta tan solo era un rayo de luz procedente de una linterna, y un sonido de campanillas que solo Peter entendía y traducía a los espectadores cuando era necesario.
La primera vez que se interpreta en la pantalla, en la película muda, campanilla ya toma forma humana, la de una especie de princesa, sin alas, con un vestido etéreo y una brillante diadema.
En la versión de Disney, la actriz que ayudó a llevar el personaje al papel fue Margaret Kerry. En estas fotografías podemos ver algunas de las pruebas de plano de la actriz, como la escena en que Campanilla se queda encerrada en el cajón de Wendy, o en el que se mira su reflejo de forma coqueta posándose sobre un espejo o la que, enfadada, le arrea una patada a un diente de león.
La repercusión de la pizpireta hada fue tal que el personaje de Ariel en “La sirenita” está basado en ella. Una chica testaruda, independiente, liberal… una actitud que de aquí en adelante se reflejó en la mayoría de los personajes femeninos de Disney.
Y basta ya de aburriros con un post kilométrico que muy pocos tendrán la paciencia en leer. Al que haya llegado hasta aquí, mi enhorabuena por aguantarme y no dudéis en volver a sentaros frente a la pantalla para ver este genial clásico y volver a sentiros niños otra vez.