LOS SEIS SIGNOS DE LA LUZ
A veces sucede. Hay veces en las que una película sobresale en prácticamente todos sus apartados técnicos y sin embargo el resultado total es de una mediocridad aplastante. Este es el caso de la nueva adaptación de literatura infantil que pasa por nuestras carteleras después de “Un puente hacia Terabithia” o la primera entrega de “Las crónicas de Narnia”. “Los seis signos de la luz” (otra traducción libre del original “The dark is rising”) es una historia plana, demasiado inocente y con un guión sin chispa, que avanza erráticamente, sin intentar sembrar en el espectador ni una pizca de emoción ni de intriga.
La historia gira alrededor de Will Staunton, el séptimo hijo de un séptimo hijo, un chaval que acaba de cumplir 14 años y que empieza a ver y sentir cosas extrañas a su alrededor. La aventura comienza cuando un misterioso hombre le comunica que es parte de una raza llamada “los ancestrales”, guardianes de la luz. Will será capaz de viajar a través del tiempo, contará con una fuerza descomunal y será capaz de invocar fuego (poderes que desperdicia o ignora constantemente a lo largo de la película).
Como he empezado diciendo, la factura de la película es poco menos que impecable. Los efectos especiales no llaman la atención, ni para bien ni para mal, la fotografía consigue recrear los ambientes fantásticos que la trama requiere a pesar de que David L. Cunningham, el director, intente ser original demasiado tiempo seguido, con planos deformados, movimientos de cámara extraños y continuos picados y contrapicados que no vienen a nada. La música encaja perfectamente, los actores están todos bastante bien… pero nada de esto consigue salvar el guión. Los diálogos son, la mayor parte del tiempo, de risa, los personajes sobrenaturales que pueblan la historia están desaprovechados y la misión del protagonista se va consiguiendo sin ninguna emoción, como por casualidad.
Los productores de películas infantiles siguen olvidando, con demasiada facilidad, que los chavales no son tontos. Detrás de mi, dos niños de unos 10 años iban adivinando sin ningún problema que era lo que iba a pasar a continuación. Una buena película debe empezar por un buen guión que sustente las imágenes y ni el mejor director ni los mejores actores, pueden salvar el film si la escritura del mismo es el punto flojo.
En definitiva, esta es una película que hubiera ido a poblar directamente las estanterías de los videoclubs si no hubiesen invertido tanto dinero en ella.

Me atrapas siempre en ropa de dormir.
Tendré que comentar otras cosas.
Un abrazo. (Comment this)
te dejo esto
http://www.lavozdegalicia.es/arousa/2007/10/18/0003_6237141.htm
ademas es primo de xurxo. (Comment this)
Xabres: a tí te voy a recomendar en breve una que seguro que te gusta. Atento a las próximas novedades.
Budokan: hay bastante propensión a pensar que los niños se tragan todo lo que les pongan delante, cuando en realidad son bastante más selectivos de lo que creemos.
Anónimo: gracias desconocido. Supongo que por la noticia eres de la pandi de Vigo, pero no atino a saber quien. Tendré que buscar su corto por ahí.
Otro de Sanci: Buf, libros infantiles deben quedar como comics de Superlopez, un trillón. Yo espero que algún día hagan mi preferido: "Jim Botón y Lucas el maquinista". Aunque visto parte del percal, igual prefiero quedarme con lo que tengo en el cerebro.
Saludos. (Comment this)