TRIPLE MORTAL

Hoy las constelaciones se han alineado para que el universo bloguero de la bella abogada y el mío alcancen un curioso paralelismo. La letrada consigue un ansiado y genial cambio en su trabajo y yo… pues aunque intente seguir viviendo eternamente en Nunca Jamás como un feliz niño perdido, de vez en cuando me doy un garbeo por el mundo de los adultos e, intentando que no se me pegue demasiado, me mezclo entre ellos con el propósito de pasar inadvertido. Increíble pero cierto, el lunes me incorporo al mundo laboral.
Algún currículo había echado en el ciberespacio, pero curiosamente fui llamado de una empresa que había accedido al mismo por sus propios medios. Así que, incoherente como soy, voy a hacer dos cosas que en principio había dicho que no serían hechas.
La primera es aceptar un trabajo antes de finalizar por completo el dichoso proyecto, algo normal cuando éste se está demorando más de lo previsto gracias a los dichosos duendes verdes de la electrónica (conocidos por todos los que hayan cacharreado algo en este mundo), que se están cebando de lo lindo con nuestra reactancia electrónica dificultando ver la luz (del fluorescente) al final del túnel.
La segunda es mi firme convicción de no empezar con un trabajo de programador. Fiel a mis principios de cambiar de dirección en el momento más inesperado, una entrevista con una chica muy simpática me ha convencido para probar durante un año si soy capaz de llevar a cabo dos retos: si me desenvuelvo bien en la tarea de programador y si soy capaz de que no me crezca el trasero sentándome en una silla durante un horario de oficina. Ya veremos a ver que pasa.
Así que me he disfrazado de adulto durante unos días y he realizado algunas tareas de adultos, como abrir una cuenta bancaria propia (voy a ir todos los días, como la vieja de “cruz y raya” a ver si mi dinero sigue allí sin mezclarse con el resto), conseguir un número de la seguridad social (que sin yo saberlo ya poseía tras mi paso como extra en “Los lunes al sol” de Fernando León… sí, esto es autopublicidad) para que el gran hermano me controle y comprarme algún nuevo complemento del disfraz como un par de pantalones chinos y un nuevo par de zapatos. Si nadie se detiene a ver la chispa al final de mis pupilas, doy el pego como trabajador adaptado al sistema.
Así que estoy muy emocionado con el enorme portalón de hierro forjado que se abre ante mí, aunque la bruma no me deja aún ver qué es lo que hay allí dentro. Lo que es seguro es que nuevas aventuras me esperan de aquí en adelante y de que el niño perdido que domina el 70% de mi cerebro se va a descojonar cuando me vea en nuevas y estrambóticas situaciones.
Ya veis, la abogada y yo discurrimos por senderos parecidos, aunque no iguales. ¡I’M FEELING GOOD!

Muchisima suerte!!!! (Comment this)
Un besazo!! (Comment this)
un saludo (Comment this)
(Comment this)
aun asi uno de mis proverbios chinos favoritos:
cuando el miedo llamó a la puerta, la confianza abrió y vio que no había nadie.
Reparito 2.07 (Comment this)
Un abrazo a tuti. (Comment this)
Muchos besos y que el año que vas a dedicar a esto (y a lo mejor acaba gustandote y sigues) no te impida acabar tu proyecto, a pesar de que vas a tener que dedicar mucho esfuerzo para poder hacer las dos cosas al mismo tiempo
Aunque es una frase muy manida "QUE LA FUERZA TE ACOMPAÑE"
Besos
Graciela (Comment this)
una enhorabuena así de grande... y no te conviertas en un picacódigo adulto, con una de las dos cosas llega :P
besos,
Ani. (Comment this)
El pequeño programador (de momento) emprende su vuelo.Suerte! (Comment this)