Thursday, September 10, 2009

REVOLUCIONES CINEMATOGRÁFICAS

Como últimamente los posts van de dos en dos o no van, aquí va el segundo del día. Un par de trailers que se perfilan en el horizonte como dos de los estrenos más jugosos que nos esperan en los próximos meses.

El primero se oculta detrás del enorme ego de un genio. James Cameron (el dire de”Terminator”, “Terminator 2″, “Titanic”, “Abyss”) dice q es tan listísimo y omnívoro (sí hombre, de esos que pueden estar en todas partes y hacer lo que quieran) que con su siguiente película va a revolucionar el mundo del cine. Podía haber hecho igual con la física, las matemáticas o el dibujo técnico, pero ya que había hecho alguna que otra película, pues le ha dado por este mundo. Esto, a parte de generar expectativas del tamaño de Arkansas, seguro que divide a los millones de espectadores que vayan a ver “Avatar” entre acérrimos defensores y críticos de acerada lengua viperina. De momento, nos deja una azulada muestra de lo que se trae entre manos.

Por otra parte, Disney, más que revolucionar, va en busca de reencontrarse a sí misma. Después de que le salven el culo, Pixar, por una parte y los jovencitos más guapos, más castos y con los dientes más blancos de Hannah Montana, High School Musical y compañía, decide, con la ayuda del orondo y genial John Lasseter, buscar sus orígenes y su prestigio en la animación tradicional. De momento, ha encontrado historia: la de la princesa y el sapo. El trailer no pinta nada mal y tiene un sabor a “La sirenita” que emociona, no en vano, los responsables también lo fueron de aquel exitazo bajo el mar. Sería genial ver un nuevo “Aladdin” o “El rey león” y comprobar que el espíritu de Walt vuelve a sobrevolar sobre la compañía.

Posted by Heitor at 11:07:34 | Permalink | Comments (2)

SPAMALOT

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De vez en cuando, aparece una obra, ya sea en la cartelera cinematográfica o en la agenda teatral, en donde la alquimia producida por la mezcla de ingredientes, sabemos que es infalible. La calidad de los condimentos es tan elevada y el chef tan virtuoso que el resultado final no puede defraudarnos. Esta vez el menú se fraguó en tierras catalanas y esperábamos ansiosos a que apareciera por fin por Madrid. Por fin ha llegado.

Veamos cuales eran las características. Teatro + musical + comedia. Por esa parte no pinta nada mal para mis gustos (bastante amplios de miras, por otra parte), pero lo gordo viene cuando pensamos en los artífices: Monty Python en la obra original + Tricicle en la adaptación y dirección. De ese mejunje sólo puede surgir una cosa: la dislocación maxilar producida por dos horas de carcajada continua.

Spamalot es una locura del Monty Phyton más musical, Eric Idle, el tipo que canta la famosa tonadilla “Always look on the bright side of life” de “La vida de Brian”. Basándose en la película del grupo titulada “Los caballeros de la mesa cuadrada y sus locos seguidores”, construye un musical con numerosos sketches realizados por él y sus compañeros a lo largo de su larga vida dedicada al humor y se propone hacer una parodia de esa variedad teatral que tan de moda se ha puesto últimamente. El resultado es una explosión de surrealismo, talento y mucho, muchísimo humor.

La historia comienza cuando el rey Arturo de Inglaterra, recorre la isla para reclutar caballeros que le ayuden en sus andanzas. Por el camino, se encontrará con Lancelot, un guerrero tosco y pendenciero con un secreto oculto, el valiente Robin, un tipo que sabe que dos no pelean si uno corre más, sir Gallahad, un campesino republicano que será convertido a la monarquía por la belleza de la dama del lago y sir Bedevere, un tipo sabio pero con serios problemas de incontinencia gaseosa. Juntos irán en la busca del Santo Grial, ya sabéis, la copa que aparece al final de “Indiana Jones y la última cruzada” y que salva al bueno de Connery de la muerte en el templo de Petra.

Tricicle ficha a unos actorazos cómicos para meterse en la piel de estos descerebrados denotando un ojo igual de bueno para montar sus obras mímicas que para conseguir fichajes estrella. Los que más me impresionaron son Jordi Bosch, veterano actor de teatro, que encarna a Arturo Pendragón, un rey atontado y encantado consigo mismo, incapaz de tomar la más mínima decisión, Ignasi Vidal (actor y tremendísimo cantante) y Fernando Gil (el portero alto de la serie “La tira”), los dos más versátiles y más humorísticos de la obra, que se apoderan de sir Gallahad y sir Lancelot además de pasar por algunos otros delirantes personajes (los personajes del francés cabrón y del padre del príncipe Herbert son increíbles), Victor Ullate (el director del reality “Fama, a bailar”), quizá el más sosete pero con algún diálogo bastante bueno, Dulcinea Juárez, con una voz portentosa y moldeable (le da igual cantar un baladón que un aria que un tema flamenco, ¡que tía!) y una vis cómica genial (se nota que tiene tablas la muchacha)  y que interpreta a la dama del lago y Julian Fontalvo (tremendo actor teatral, de doblaje y cantante que interpretó a Brit y Galileo en el musical “We will rock you” y que a veces se da un aire enorme a Rick Moranis) que lo borda como el sirviente del rey. Todos ellos vigilados por un Dios de pies enormes y voz profunda y ligeramente conocida…

Es difícil destacar un solo momento. Una rana que aparece cuando menos te lo esperas, un gallo de Troya, franceses destemporizados, canciones que se mofan de todo sin complejos, caballeros que no saben cuando han perdido una batalla, interacción con la orquesta y el público, todo vale con tal de hacer reir y, es curioso como, chistes que no funcionan en la pantalla grande, cuajan perfectamente encima de un escenario.

Muchas gracias a la bella abogada por regalarnos dos horas de absoluta y despreocupada felicidad, un tesoro más valioso que todos los “corteingleses” del mundo.

P.D. Para animar a la gente a acercarse al teatro, aquí os dejo la transformación metafísica de sir Gallahad, con el tema de amor que todo musical que se precie debe incluir.

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Thursday, September 3, 2009

EN LA CUERDA FLOJA

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Biopic: Definición que proviene de las palabras inglesas biografic picture. Se trata de un genéro cinematográfico que narra o adapta biografías de diversas personalidades de todos los ámbitos.

Definición de la página wikicine


Me gustan los biopics. Es como convertirse en mosquito trompetero espía con máquina del tiempo incorporada y cotillear las vivencias de personajes interesantes, con vidas fuera de lo normal, comportamientos erráticos, personalidades singulares y amores desgarrados. Tengo una mezcla entre esa curiosidad cotilla de pueblo y señora adicta al tinte de peluquería aderezado con el último número de la revista de moda de papel cuché, que obtiene placer al enterarse de toda la pelusa que se esconde debajo de la alfombra de otro ser humano, siempre que sea una rutilante y desconocida estrella. Las historias de superación, amor propio, constancia y los cuadros psicológicos atípicos me atrapan, siempre que estén bien contados.

De entre todas las vidas famosas, las que más juego dan son las de los actores y los cantantes. Parece que esa vida debajo de los focos, el carisma detrás de una cámara o de un micrófono, van unidas a personalidades megalómanas, atormentadas, con caracteres fuertes y decisiones discutibles. Una gran parte de las veces dan muestra de la grandeza del espíritu humano, capaz de sobreponerse casi a cualquier cosa si se encuentra el botón adecuado y otras vemos las realidades paralelas que ciertas mentes son capaces de crear a su alrededor. En cualquiera de los dos casos, esas personalidades me fascinan.

El otro día nos metimos al cuerpo “En la cuerda floja”, el biopic (ahora que manejamos un leguaje digno de tertulia de programa de Garci) de Johnny Cash, el cantante folk americano de la época de Elvis, Chuck Berry y todo un ejército de grandes músicos que le dieron dos vueltas y media a la música radiofónica. Igual, después del mono generado, hasta hay un inicio de mini-ciclo, con nueva etiqueta, sobre biopics musicales… ya veremos.

La peli se basa en el libro autobiográfico del propio Cash para poner su vida en imágenes, desde el suceso traumático que marcó de forma profunda su personalidad y la relación con su padre, en su niñez, pasando por sus inicios en el mundo de la música, su adicción al alcohol y las pastillas y su tormentoso amor con la, también cantante, June Carter.

James Mangold (el director de “Inocencia interrumpida”, “Identity” o “El tren de las 3:10″) escribe el guión y dirige una película que está casi enteramente basada en el tremendo trabajo de Joaquin Phoenix (un tipo también bastante introspectivo que ahora parece haber dejado el cine por la música, convirtiéndose en una especie de ermitaño lisérgico y que me da a mí que está tramando algo curioso), que compone un personaje perdido y vulnerable, refugiado en su música y los estupefacientes para intentar olvidar sus problemas. Una actuación que se ve reforzada por la de Reese Witherspoon, que recibió el oscar a la mejor actriz secundaria por este papel.

Que guste o no guste la música del señor Cash es lo de menos, incluso si no te sonaba para nada hasta llegar a la película. Las actuaciones son casi anecdóticas y la música se encuentra de fondo, de forma que no molesta al desarrollo de la historia. Lo importante es la figura del protagonista, un tipo enigmático y sensible que tuvo la suerte de que el mundo se fijara en unas letras tan oscuras como la camisa que lucía en los escenarios y una historia de amor de las difíciles, de esas que si consiguen llegar a buen puerto, detienen los relojes y difuminan el mundo a tu alrededor.

Leer critica En la cuerda floja en Muchocine.net

Posted by Heitor at 11:38:39 | Permalink | No Comments »

Tuesday, September 1, 2009

KEN ROBINSON

Unas veces tanto y otras tan poco. Pues sí, hoy tocan dos posts. Pero no os preocupéis, en esta no voy a darle tanto a la tecla.

La blogosfera es un mundo fascinante, repleto de casualidades. Las posibilidades de encontrar un blog que seguir fielmente, entre todos los que se crean y se destruyen cada día son realmente pocas. Uno que conecte con la personalidad de cada uno y que enganche. En este caso, el camino seguido fue el siguiente.

Mi colega Carlos, el gran responsable de que el proyecto fin de carrera saliese adelante y, por lo tanto, que no me convirtiese en un vagabundo que toca la harmónica en alguna esquina, me recomendó las tiras de un fenómeno del humor más geek, condensadas en el blog Sinergia sin control. A través de él, llegué al blog de Duczen, un tipo con orejas enormes a ambos lados de la cabeza, capaz de captar cualquier sonido rítmico en cualquier rincón del planeta y de descubrirme grupos y músicas nuevas. En su último post, habla, a su vez, de un vídeo descubierto en el blog del director Nacho Vigalondo, que también sigo, pero que aún no había visto y es aquí, después de tanta publicidad (absurdamente gratuita) donde llego al meollo final. Duczen descubre una pequeña conferencia de un enorme cerebro cuya carcasa lleva el nombre de Ken Robinson, un investigador sobre innovación y la inmensa capacidad humana, de la cual, muchas veces no somos conscientes.

Dos pequeños vídeos de diez minutos cada uno. Veinte minutos en total. Una pequeñísima parte de nuestra vida que podemos perder, tranquilamente sentados en el sofá de casa y que nos harán un poquito más sabios. Y por si fuera poco, el tipo es gracioso.

Posted by Heitor at 17:51:17 | Permalink | Comments (3)

SHOOT ‘EM UP

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El título que hoy os traigo, que nos vimos en una sofocante y vaga tarde de sábado en la que no había muchas ganas de pensar, puede parecer una película, pero no lo es. Más bien, es un cómic gamberro, de esos en los que todo vale, en los que un héroe sin nombre, más duro que una barra de pan del paleolítico, con barba de tres días y mira afinadísima e implacable, se va cargando a dos o tres malos por viñeta. Un tebeo acelerado de tal forma que las viñetas se pasan delante de nuestros ojos a una velocidad de 24 por segundo.

Digo que no es una película, porque si lo fuera, todos los totems de la crítica cinematográfica la estarían poniendo a caer de un burro. Que si una película de acción sin sentido, que si interpretaciones planas, que si dibujo de personajes inexistente, que si violencia gratuita… Sin embargo, si se tratase de un cómic, ahí la cosa cambia: todo vale. La violencia, los personajes, la historia, el ritmo… hemos entrado en una dimensión paralela en la que la vara de medir ha mutado.

Ahora pongamos que no es ninguna de las dos cosas. Por arte de birlibirloque, “Shoot ‘em up” es puro entretenimiento. Un chiste disparado mientras el artista ejecuta un triple Axel con tirabuzón. Un puñetazo a la mandíbula del humor. Un cuento de buenos vegetarianos, malos astutos y familiares y princesas de moral disoluta y pechos rebosantes. Si somos capaces de entrar en esta tercera dimensión, entonces disfrutaremos y nos reiremos de las ocurrencias de Michael Davis, un director que hasta ahora había sobrevivido con productos olvidables y que decide reírse del género de acción incluyendo mucha, muchísima acción.

Clive Owen es el señor Smith (no confundir con el agente Smith, aunque comparten similitudes en el careto impertérrito y algunos de los saltos acrobáticos), una especie de Bugs Bunny lacónico y letal que presencia cómo un tipo está a punto de darle pasaporte a una mujer embarazada. En el momento en el que decide salvarla, empieza una ensalada de tiros que le llevará a intentar proteger a un bebé recién nacido de las garras de una institución criminal liderada por el señor Hertz, interpretado por Paul Giamatti, una especie de Sherlock Holmes con muy mala baba.

Para intentar que el bebé no se muera de hambre, Smith recurre a Donna Quintano, encarnada (nunca mejor dicho, que carnal es esta mujer) por Monica Belucci, una prostituta italiana que, entre sus servicios, ofrece el poder probar la leche materna directamente del envase original.

Disparos imposibles, piruetas mortales, trampas que parecen diseñadas por Marron, el de “El hormiguero”, un niño recién nacido más duro que muchos de los malos que se cargan durante el metraje (y heavie, para más señas) y hasta un polvazo en medio de un loco tiroteo, en el que acaba ganando el bueno sin sacarla (mejora eso, Rocco Sigfredi).

Un espectáculo pirotécnico que no puede tomarse más en serio que “La vida de Brian” o un chiste de Lepe, eso sí, conjugado con una dosis de la acción más comiquera desde John Woo.

Dicho de modo llano y conciso: un desfase… Doc.

Leer critica Shootem up en Muchocine.net

Posted by Heitor at 16:16:45 | Permalink | No Comments »