13/05/2008

LA NIEBLA

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Hay algunos directores de los que puedo decir que me fío al cien por cien, ya que aún no me han desilusionado con sus trabajos. Puedo considerar sus películas mejores o peores, pero siempre consiguen que salga del cine con la sensación de que ha sido dinero bien invertido y de que siempre seguirán entreteniéndome, interesándome o asombrándome. Por poner algún ejemplo, puedo nombrar a David Fincher (“Seven”, “Zodiac”), Guillermo del Toro (“Cronos”, “El laberinto del Fauno”), James Cameron (“Terminator”, “Titanic”), Brad Bird (“El gigante de hierro”, “Los increíbles”) o del que en esta crítica nos ocuparemos; el mejor adaptador de Stephen King que ha habido, el gran Frank Darabont.

Primero nos sorprendió a todos con la adaptación de “Cadena perpetua”, que se convirtió rápidamente en una de mis películas favoritas, para luego volver a dar en el clavo en “La milla verde”, otra de género carcelario desde un prisma totalmente distinto. Tras la desilusión de que su guión de la cuarta aventura de Indiana Jones fuese desestimado por el caprichoso Lucas, ha vuelto a la carga con la adaptación de un nuevo relato del genio de Maine. Esta vez, plasma el terror a lo desconocido y muchas de las obsesiones de King en “La niebla”.

En un pequeño pueblo de Maine (como no), gran parte de la pequeña comunidad se ve obligada a encerrarse en un supermercado ante la aparición de una misteriosa niebla que parece engullir a la gente.

Ante el miedo a lo desconocido y la angustia de encerrarse en un sitio tan desprotegido, las tensiones entre los vecinos no tardarán en aflorar de tal forma que no tardarán en darse cuenta de que el verdadero terror, no está de puertas afuera, sino en la propia naturaleza del hombre.

Darabont crea así una película de terror psicológico sin necesidad de grandes efectos especiales, ni de sustos para quinceañeros, ni de una música excesivamente histriónica. Le basta con mostrar a personajes humanos, con dobleces y con dudas y unos actores solventes, donde destaca por encima de todos la excelente interpretación de Marcia Gay Harden de una auténtica y genuina hija de puta, de las que son capaces de remover al espectador en su asiento deseando callarla de un puñetazo.

El guión está magníficamente ideado, instalando el ritmo de la película en un “crescendo” de ritmo y agobio, en el que verdaderamente nos llegamos a sentir dentro de ese frágil supermercado de barrio usamericano, deseando que todo cobre sentido en algún momento.

Cada parte del rompecabezas va ocupando poco a poco su lugar hasta que Darabont se reserva el lujo de colocar una última pieza final, desoladora y desesperanzadora, muestra de la estupidez que rodea al género humano y prueba irrefutable de que nuestro destino está guiado irremediablemente por la ley de Murphy.

Una película intensa y sin fisuras que nos hace pensar en lo que podrían haber dado de sí las aventuras del doctor Jones en manos de este gran creador de historias. Espero que la próxima semana no haya cabida para este pensamiento, cuando estemos en medio de la búsqueda de las calaveras de cristal, látigo en mano y disfrutando con nuestro reencuentro con el viejo arqueólogo.

Leer critica La niebla de Stephen King en Muchocine.net
Posted by Heitor at 12:53:09 | Permanent Link | Comments (0) |

BATMAN FOREVER

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Domingo por la tarde, te tiras en el sofá y lo único que te apetece es una peli que no exija demasiado trabajo para la materia gris. Así que uno piensa en mamporros, historias planas, chicas guapas y poca línea de diálogo. Tenemos dos opciones, o una porno o una de acción, así que optamos por la segunda, que tiene la clase de mamporros que nos interesa en este momento.

Revisando la dvdteca, me acuerdo de que en algún momento, quizá inspirado por este post de Lete, acabé comprando “Batman forever” y no había vuelto a revisarla desde su estreno en los cines. ¿Tenían razón las masas cuando afirmaban que la película no valía ni un bat-dólar o coincidiría con Lete pensando que la opinión generalizada se veía empañada por el truño que Shumacher dirigió a continuación sobre el caballero oscuro y que protagonizó George “Ocean” Clooney? Era el momento de comprobarlo.

Convencido de que al menos pasaría un rato agradable viendo a Val Kilmer enfundándose en el traje negro (no lo interpretéis mal, marranotes), repasé mentalmente las obras de Shumacher (el director, no el piloto) que había visto. Saltando “Batman & Robin”, una de las peores películas de superhéroes que han llegado a los cines, había visto “Línea mortal”, una peli que marcó mi infancia por lo acojonado que estuve con esos estudiantes jugando en la frontera de la muerte, “Elegir un amor”, un pastel con Julia Roberts y música de Kenny G. que se dejaba ver bastante bien, “El cliente”, probablemente la mejor que he visto de este hombre, “Tiempo de matar”, de aquella época en la que decían que el McConaughey iba a ser el nuevo Paul Newman (juas), “8mm”, un thriller normalito con Nicholas “Pelucón” Cage, “Llamada perdida”, más un ejercicio de estilo cortito y aprovechado que otra cosa y “El número 23”, un agobiante thriller y un cambio de registro para Jim Carrey que disfruté bastante. La media superaba el aprobado, esto no podía estar tan mal.

Tardé muy poco en darme cuenta de que mi último pensamiento distaba mucho de ser correcto. El inicio de la aventura, es uno de los peores arranques cinematográficos que he visto en mi corta vida. Tratando de emular a los cómics o a la mítica serie de los “Punch”, “Ouch” y “Splaaaash”, Batman trata de dar caza a Dos Caras, sin presentar personajes, sin tratar de dar cierta credibilidad a la escena y con un sentido del humor pueril y absurdo. Aquello pintaba mal.

Efectivamente, el resto de la película se me presentó cargada de sinsentidos, con una estética pulp totalmente alejada de las anteriores películas de Tim Burton, con un Val Kilmer soso y sin ganas que nos hace echar mucho de menos a Michael Keaton, con un Tommy Lee Jones histriónico, tratando de imitar todo el rato al inimitable Jack Nicholson, con una historia de amor entre Val Kilmer y Nicole Kidman fallida y sin garra, con la introducción de un Robin que nunca debió nacer en las páginas del cómic (Lete, aquí sí coincidimos de pleno) y sobre todo, con una trama con el invento de leer mentes de Edward Nygma (E. Nygma… estos guionistas de cómics siempre tan creativos) demasiado fantasiosa y absurda. ¡God bless Nolan por recuperar el espíritu!

¿Alguna cosa hay que me haya gustado de la película? Pocas, pero alguna hay. Jim Carrey dota a Acertijo de su personalidad y le da vida a ese bastón, con sus imposibles poses de dibujo animado y hay alguna referencia a la serie que tiene su gracia:

-“Holy rust iron, Batman” (Santo hierro oxidado, Batman).

- “What?” (¿Qué?)

- “This island is made of iron and is full of holes” (Esta isla es de hierro y está llena de agujeros).

Más o menos, ¿eh?, así de memoria.

En definitiva, me uno al pueblo llano al pensar que Schumacher la cagó dos veces al tratar de dar su punto de vista al oscuro Batman… eso sí, una de las veces más diarréicamente que otra.

Posted by Heitor at 10:35:27 | Permanent Link | Comments (4) |