26/06/2007

LAS COLINAS TIENEN OJOS

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Me estoy dando cuenta de que últimamente no estoy encontrando mucho tiempo, ni para escribir por aquí, ni para ver películas o buscar vídeos con el que rellenar neuronas. Este fin de semana he vuelto a Vigo para pasar un San Juan francamente divertido y reencontrarme con gente a la que ya tenía ganas de volver a ver y luego durante la semana el proyecto me ocupa bastante parte del día.

Aún así, hoy hemos sacado tiempo para ver tranquilos en casa, una película del año pasado, remake de otra de Wes Craven del año 77 (que aquí firma como guionista) y que ya dispone de secuela en nuestras pantallas. Es la sangrienta “Las colinas tienen ojos”.

La película trata de una familia que se decide a cruzar Usamérica en caravana aprovechando las bodas de plata de los progenitores. Así, dicha pareja, sus tres vástagos y el marido y la hija pequeña de una de ellas se internan en el desierto de Nuevo Méjico contra la voluntad de casi todos.

Así llegan a una extraña gasolinera donde el viejo y extraño dependiente les recomienda un atajo para llegar antes a la soleada California. Pero sabemos que los problemas empezarán enseguida, ya que un rótulo inicial nos ha informado de que en el área se han producido pruebas nucleares que han desencadenado mutaciones genéticas a un grupo de mineros muy cabreados con el mundo.

Así, casi desde el primer minuto y sin tregua, la pantalla se irá salpicando de todo tipo de sustancias viscosas, vísceras y miembros cercenados conformando un film puramente gore, con todo lo que esto significa: humor macabro y casquería a partes iguales.

La película está bien hecha, la trama mantiene al espectador entretenido y los actores están correctos, aunque realmente no aporta nada nuevo al género. Todo es esperado y ligeramente previsible en el clásico argumento en el que las muertes se van sucediendo una tras otra hasta que uno de los personajes toma las riendas de la situación sediento de venganza. Esto no quita para que, como ya he dicho, la factura sea más que correcta y se pueda pensar en su director Alexandre Aja como un valor a tener en cuenta en el futuro ya que dicen de él que posee una obra maestra del género con tan solo 28 años (y la cual aún no he visto, así que también habría que saber quién dice que es tan buena) llamada "Alta tensión" ("Haute tension").

En fin, que para una tarde de sábado tirado en el sofá (o de martes en este caso) cumple las expectativas.

Posted by Heitor at 23:49:32 | Permanent Link | Comments (15) |

22/06/2007

HALF NELSON

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¿Cuáles son las motivaciones finales que nos llevan a los grandes cambios? ¿Cuándo somos capaces de dar el paso que nos lleva a salirnos del camino fácil, el que nos arrastra sin esfuerzo, para introducirnos en el pedregoso pero que intuimos correcto? ¿Cuándo somos capaces de dar prioridad a nuestro corazón o nuestra cabeza en vez de dejarnos llevar por el impulso que ha tomado nuestro cuerpo?

Dan es un profesor de historia de un instituto marginal donde intenta inculcar a sus alumnos valores que les ayuden a sobrevivir en un ambiente que inevitablemente acaba empujando a un alto porcentaje por el mal camino. Los chavales viven en barrios pobres donde un medio de vida frecuente es la venta de drogas.

Entre todos los adolescentes que atienden a sus disertaciones, destaca Drey, una chica muy madura para su edad que convive con una madre a la que apenas ve por culpa de un trabajo absorbente, un hermano que cumple condena por tráfico de drogas y un colega del barrio que trata de introducirla de lleno en el negocio de camello.

Por otra parte, Dan trata de salvar a los chicos de una manera que no es capaz de aplicarse a sí mismo. Todo lo que observa de madurez en Drey es lo que le falta a él mismo. Es un ser solitario, enganchado al crack que le vende el mismo tipo del que trata de alejar a su alumna, incapaz de coger con fuerza las riendas de su vida o de mantener una relación estable y adulta con una mujer. Lo único que le mantiene anclado a la realidad son sus clases a las que dedica toda la pasión de la que carece en el resto de sus actividades.

No estamos, por tanto, delante de la clásica historia del profesor culto y enrollado que inculca valores a sus alumnos díscolos, sino ante una trama con personajes mucho más complejos, inseguros de cómo deben actuar, con miedos y traumas que no saben cómo quitarse de encima. Una historia triste pero que deja asomar un haz de esperanza, que intenta transmitir que siempre hay un momento en el que podemos intentar retomar el dominio de nuestra vida, asumiendo que lo que vendrá a continuación será duro. No existen los finales felices, tan solo los intentos de vivir mejor que antes, aún cuando el futuro siga siendo incierto.

No es esta la típica relación en la que el alumno se da cuenta de todo lo que puede aprender de un profesor casi perfecto, sino que en este caso no sabemos cual de los dos está influyendo más en la forma de pensar y de actuar del otro. Ambos se ayudan sin quererlo a comprender sus propios actos estableciendo una relación fuera del marco del instituto.

Un punto muy importante de la película son las intensas y veraces interpretaciones de los dos protagonistas. Ryan Gosling está perfecto en el papel del perdido e infantil profesor que sufre en la soledad de su pequeña vivienda y se crece en el pasional discurso de sus clases y Shareeka Epps es una de esas niñas que llenan la pantalla sin necesidad de grandes gestos, con un rostro que parece haber vivido mucho más de lo que su edad aparenta.

En definitiva, es esta una película triste sobre el miedo a cambiar y las causas que nos impulsan a ello. Cómo un hecho, a primera vista insignificante, puede desencadenar un cambio de rumbo que convierta nuestras vidas en algo diferente.

Posted by Heitor at 01:30:54 | Permanent Link | Comments (8) |

17/06/2007

PLAY THE GAME

Algún día me pondré a escribir un post en condiciones sobre Queen. Entonces el de Batman quedará empequeñecido, la gente dejará de leerme y mi fama de bloggero plasta crecerá hasta extremos insospechados.

Mientras esto ocurre, para ir abriendo boca, de vez en cuando cae alguna perla del grupo. Así que, sin más comentarios, tan solo dejo aquí esta tremenda canción de su concierto “Live at the bowl” y la letra, para quien quiera hacer karaoke.

 

alt : http://www.youtube.com/v/dTT1dOHgXf0

Open up your mind and let me step inside
Rest your weary head and let your heart decide
It’s so easy, when you know the rules
It’s so easy
All you have to do is fall in love
Play the game
Everybody play the game of love

When you’re feeling down and your resistance is low
Light another cigarette and let yourself go
This is your life
Don’t play hard to get
It’s a free world
All you have to do is fall in love
Play the game
Everyone play the game of love

My game of love has just begun
Love runs from my head down to my toes
My love is pumping through my veins
Driving me insane
Play the game, play the game,
Play the game, play the game

Play the game
Everybody play the game of love

This is your life
Don’t play hard to get
It’s a free, free world
All you have to do is fall in love
Play the game
Everybody play the game of love

 

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15/06/2007

DEMENTIA 13

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Todos los directores tienen un comienzo. Es esa época de sus vidas en la que no son conocidos, ni venerados ni pueden escoger proyectos. Los difíciles inicios en los que, como mercenarios a sueldo, ruedan todo lo que cae en sus manos, ávidos de cine, intentando aprender lo máximo posible, experimentando para crecer como creadores.

Francis Ford Coppola no iba a ser una excepción.

En 1963 Coppola tenía 24 años y era ayudante de dirección de Roger Corman que se distinguía por dirigir películas como churros. Cuando conseguía financiación para un film, lograba acabarlo siempre antes de tiempo y además dejar filmadas otras dos películas dentro del mismo presupuesto, aprovechando decorados y atrezzo y animando a sus trabajadores a colaborar en diferentes apartados técnicos. Todo el que trabajaba con Corman podía presumir de dominar unos cuantos aspectos del séptimo arte. Los guionistas se metían a dirigir, los técnicos de sonido rodaban secuencias… aquello era una colaboración plena.

Mientras Roger Corman rodaba aquel año “Rivales pero amigos (The young racers)” le propuso al joven Coppola un trato. Si le presentaba un buen guión para una película de terror él le dejaría rodarla. Éste no lo dudó y en una noche escribió una historia alrededor de una visión, la de una mujer semidesnuda siendo asesinada a hachazos en la orilla de un lago. Una temática que se podía englobar en el género Grindhouse (tan de moda ahora por los próximos estrenos de Quentin Tarantino y Robert Rodríguez), es decir, algo de sexo, mucha violencia y mucha sangre.

A Roger Corman le gustó la historia y así, el que con los años se convertiría en uno de los barbudos más poderosos de Hollywood, junto a Steven Spielberg y George Lucas, firmó su primer trabajo. Una peli de terror de bajo presupuesto con algunos puntos interesantes y otros no tanto.

La historia se ambienta en un apartado castillo irlandés donde vive una familia marcada por la muerte de una niña pequeña. A lo largo del metraje se irán descubriendo las artimañas de una calculadora y fría mujer americana que trata de ser la heredera de su rico marido, las investigaciones de un médico por tratar de resolver ciertas desapariciones y misterios o los traumas de los hijos de la inquietante viuda y madre de la niña muerta.

Quizás la historia peca un poco de ser demasiado simple, de tener un guión no demasiado bien desarrollado y un poco a saltos y de personajes un tanto desdibujados pero por otra parte se nota un esfuerzo por crear un estilo propio y puede presumir de ser una pionera en tratar a ese tipo de serial killers del que más tarde beberían películas como “Halloween” o “Viernes 13”.

La fotografía en blanco y negro le confiere tensión a muchas escenas muy bien rodadas y a ratos consigue transmitir desasosiego, pero aún así se nota la mano de un principiante cuando encontramos fallos de raccord (es decir, de continuidad entre dos escenas consecutivas) o elementos de la trama que se enfatizan para a continuación ser totalmente olvidados.

De todos modos es una buena oportunidad para apreciar como son los inicios de un realizador que más tarde se haría famoso con obras maestras del calibre de “Apocalipse now” o la saga de “El padrino”.

Posted by Heitor at 01:41:40 | Permanent Link | Comments (10) |

11/06/2007

BRICK

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¿Qué pasaría si cogiéramos a Humphrey Bogart, cambiáramos su gabardina y su sombrero por una cazadora y un pelo revuelto, su revolver por un teléfono móvil y lo metiéramos a estudiar en un instituto americano repleto de mafiosos barbilampiños, matones con pinta de raperos y mujeres/adolescentes fatales?

Pues eso mismo debió pensar Rian Johnson cuando comenzó a escribir esta densa película de cine negro ambientada entre clases y amores de quinceañeros construyendo una historia repleta de diálogos y con un protagonista, Joseph Gordon-Levitt (“10 razones para odiarte”, “Cosas de marcianos”), que no tiene nada que envidiar a aquel cine de gangsters, en blanco y negro del Hollywood de los años 40. Este estupendo actor de tan solo 26 años adapta un arquetipo de anti-héroe en la piel de un introvertido y solitario estudiante de instituto que investiga la muerte de su ex novia entre los bajos fondos de la sociedad estudiantil. Un tipo valiente, con un código de honor muy personal y una visible tristeza que carga sobre unos hombros caídos mientras camina con las manos embutidas en su eterna cazadora gris.

La película está magníficamente planeada para que podamos identificar los elementos básicos de una película de cine negro, si somos asiduas a ellas, y aún así todo resulte nuevo. En el devenir de la investigación, Brendan, nuestro particular detective, contará con la ayuda de un socio con pinta de chapón, se topará con una enigmática mujer fatal con carné de animadora, tendrá que vérselas con el guardaespaldas del capo de la droga y su deportivo macarra, se enfrentará a un jefazo del hampa con una cariñosa madre y deberá lidiar con una aspirante a actriz con unos curiosos gustos sexuales.

Los campos de fútbol americano se parecen a los campos de la Usamérica rural, donde cualquier cosa puede ocurrir, los edificios del instituto se acercan a los suburbios de San Francisco y una casa familiar se convierte bajo la batuta del director en la guarida de un cerebro del crimen. Todo esto bajo una minimalista banda sonora con tonos jazzistas que le confiere al film el ambiente más propicio.

El tono es pesimista y las secuencias de acción se cuentan con los dedos de una mano. No es una peli sobre esos detectives que siempre ganan las peleas y encuentran las pistas al primer vistazo sino esa clase de detective puteado, empujado contra su voluntad por un destino con malas pulgas, que se va acercando al otro lado del muro a base de cabezazos.

Quizá la nota negativa es la dificultad para seguir el hilo, que se desmadeja por medio de diálogos bastante crípticos y enmarañados. En muchos momentos de la película no sabemos a ciencia cierta de quién se está hablando o por qué ciertos personajes hacen lo que hacen. Pero en realidad nunca perdemos de vista el fin último del protagonista que es desvelar el misterio de una muerte.

En definitiva, un director treintañero, Rian Johnson y sobre todo un tremendo actor, Joseph Gordon-Levitt, muy a tener en cuenta de aquí en adelante. El primero prepara ya su segundo largo, “The brothers bloom” y el segundo lo tenemos por estas fechas en las carteleras con un thriller que en principio tiene muy buena pinta, “The lookout”.

Posted by Heitor at 18:35:23 | Permanent Link | Comments (10) |

10/06/2007

LAYLA

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Después de unos días muy atareado con el proyecto, el cual ha dado un salto cualitativo importante (espero que haya tomado carrerilla) volvemos a la acción con un nuevo suplemento del mundo de la guitarra. Como hay gente que se yo que lee el primer párrafo para ver de que va la cosa y pasa del resto (muy comprensiblemente, que suelo ser un pesado) voy a decir rápido que esta vez el clip va dedicado a Marti ya que esta canción siempre me recordará a ella y a momentos geniales que vivimos el año pasado en Madrid. Al final “Layla” se convirtió en una especie de grito de guerra e inevitablemente continuará siendo así desde entonces en adelante. Así que, Marti, la próxima vez que veas al profesor de Derecho Tributario, le espetas a la cara: “Layyyylaaaaaaaaaaaaaaaaa”, y punto.

El genio creador de esta increíble canción es quizá uno de los guitarristas más famosos del mundo. Un superviviente del mundo del rock and roll y del blues, con discos antológicos, con momentos apoteósicos y descensos a los infiernos jalonando su carrera que han incrementado su leyenda. Es el creador de “Tears in heaven” o “Wonderful tonight” o de increíbles versiones de “Cocaine” o “I shot the sheriff”. Estamos hablando del inimitable “Slowhand”, Eric Clapton.

Clapton nació en Londres en 1945 y empezó a abrirse camino en el mundo de la música londinense en el momento en que dejó los estudios de Bellas Artes para incorporarse a la banda de Rythm & Blues “The roosters” en 1963. Siete años más tarde, cuando comienza su carrera en solitario con un disco homónimo ya era reconocido como uno de los mejores guitarristas del mundo tras su paso por grupos míticos como “The Yardbirs” (cuyo representante acuñó el apodo “Slowhand” en irónica referencia a su velocidad con la guitarra), “John Mayall’s bluesbreakers”, “Cream”, “Blind faith” y “Derek and the Dominoes”.

Sin embargo después de este punto aparece uno de esos puntos negros de lo que hablaba antes, ya que su adicción a la heroína le mantiene apartado de la música durante dos años llegando incluso a vender parte de sus guitarras para conseguir sus dosis. Cuando se encontraba al borde de la muerte surgieron varios músicos en apoyo de Clapton, en especial Pete Towsend, lider de “The who”, que organizó para él el mítico concierto “Eric Clapton at the rainbow”. Al fin, vence su lucha contra la droga y reaparece con un cambio de sonido y un disco mítico que demostraría que aún tenía mucho que contar en el mundo de la guitarra: “461 Ocean Boulevard” (el cual estoy escuchando mientras escribo este artículo).

En 1991 una nueva desgracia, su hijo de cuatro años fallece a raíz de una caída. Sacando fuerzas de flaqueza compone una de las canciones más emotivas y bellas que han salido de las cuerdas de una guitarra, “Tears in heaven”. Evidentemente fue un éxito desmesurado. Un año más tarde graba su disco “Unplugged”, una verdadera obra de arte y su álbum más vendido, donde destacaban tanto la canción que acabo de mencionar como una preciosa versión acústica de la que da nombre al post.

Desde entonces hasta ahora nuevos discos, nuevas colaboraciones y nuevas giras siguen engrandeciendo la fama y el talento de este Dios de la guitarra, como proclamaba un famoso graffiti aparecido en las calles de Londres en los años 60: “Eric Clapton is God”.

P.D. Si nos fijamos en el vídeo vemos a un tipo en segundo plano tocando también la guitarra. ¿Lo reconocemos? ¡Pero si es otra vez nuestro amigo Mark Knopffler! Este tío está en todos lados.

alt : http://www.youtube.com/v/ZFvCaKpKcsM
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05/06/2007

LA VIDA ES SUEÑO

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Hoy una cosita breve. Este es un trocito de "La vida es sueño" que mi padre me contaba de pequeño, y como el cerebro es algo muy caprichoso y absurdamente selectivo (que se lo pregunten a Xurxo, que está ahí investigando en Usamérica) pues se ha quedado en mi memoria para siempre jamás. Bueno, en realidad tan solo me sabía la primera parte, así que de paso descubro el poema entero.

 

Cuentan de un sabio que un día
tan pobre y mísero estaba,
que sólo se sustentaba
de unas hierbas que cogía.
¿Habrá otro, entre sí decía,
más pobre y triste que yo?;
y cuando el rostro volvió
halló la respuesta, viendo
que otro sabio iba cogiendo
las hierbas que él arrojó.

Quejoso de mi fortuna
yo en este mundo vivía,
y cuando entre mí decía:
¿habrá otra persona alguna
de suerte más importuna?
Piadoso me has respondido.
Pues, volviendo a mi sentido,
hallo que las penas mías,
para hacerlas tú alegrías,
las hubieras recogido.

Calderón de la Barca.

Posted by Heitor at 22:50:23 | Permanent Link | Comments (15) |

04/06/2007

CUANDO LAS ESTRELLAS ERAN SIMPLES MORTALES

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Echando una surfeada por la red, me he encontrado un vídeo curioso. Una selección de escenas que demuestran que hasta la estrella más rutilante del cine o de la canción tuvo que hacerse hueco en el mundo de la farándula con papeles de toda clase. Hoy son artistas más o menos afamados, pero en algún momento fueron meros aspirantes.

Esto demuestra que la modestia debería ser una cualidad de todo el que llega a rozar el firmamento con la punta de los dedos, pues volviendo la vista atrás, en la mayoría de los casos, se encontrará que siempre hubo un punto de partida antes de dar el salto en el que el lodo le impedía despegar.

Si por el contrario mirasen fijamente hacia delante, deberían comprender que cuanto más arriba se halle uno, mayor puede ser la caída. Sin embargo, la fama puede volver miope a cualquiera y no está mal que de vez en cuando alguien se empeñara en recordar a estas figuras del espectáculo, que un día fueron mortales.

 

alt : http://www.youtube.com/v/KCiTWmrazSE
Posted by Heitor at 23:20:46 | Permanent Link | Comments (8) |

03/06/2007

LOS GOONIES

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Este fin de semana vimos otra de esas películas que traen a la mente recuerdos en sepia de aventuras en bicicleta, búsqueda de tesoros imaginarios y frigolosinas (o flash como se le suele llamar en todo lugar que no sea Vigo) tomadas sentado en un bordillo. Otro de esos films que englobo en la serie de “películas de mi infancia”.

Quizá hay dos películas que marcaron mi amor por la bicicleta cuando yo era pequeño. Una era “Los bicivoladores”, de la que tendré que hablar algún día en esta serie. La otra es la que hoy comento. Las dos tratan sobre aventuras de un grupo de amigos, aunque de forma totalmente diferente. Con ellas en mente, yo y uno de mis mejores amigos de cuando tenía alrededor de 12 años, Vicente, empezamos a recorrernos cada camino, cada recoveco y cada escondrijo de nuestro barrio, haciendo mapas y poniendo nombres en clave a nuestros lugares favoritos. Un camino estrecho se convertía en un peligroso desfiladero, la tienda de golosinas en un almacén de avituallamiento especializado y un par de escalones una pista de entrenamiento para saltos. Todo podía llegar a ser emocionante y nuestra imaginación estaba nutrida por argumentos como el de esta película.

Después de verla sólo pudimos llegar a una conclusión; o bien ya no existe ese género de aventuras dirigido a chavales que no han llegado a la edad del pavo y disfrutan de las aventuras o ya no existe ese tipo de chaval y pasan directamente de la más tierna infancia a la adolescencia sin tiempo a desarrollar la imaginación. Después de ver las aventuras de este grupo de chavales, el tercer episodio de “Piratas del Caribe” se vuelve aún peor.

“Los goonies” son una pandilla de chavales que se embarcan en una aventura en busca de un tesoro escondido, perseguidos por unos ladrones fugados, intentando conseguir la pasta necesaria para que unos burócratas sin escrúpulos no les expropien sus casas para construir un campo de golf. Así tendrán que hacer frente a las numerosas "tuampas" que el pirata Willie “el tuerto” ha dejado en el camino con el fin de preservar sus innumerables riquezas del mundo.

La película está plagada de personajes adorables que quedarán para siempre en la memoria de todo el que haya visto esta película de pequeño. El protagonista Mikey, un chaval idealista y un líder nato en la pandilla, interpretado por Sean Austin (“El señor de los anillos”). El locuaz “Bocazas”, la lengua más rápida de la tropa y un especialista en gamberradas varias, interpretado por Corey Feldman (“Cuenta conmigo”). El simpático “Gordi”, un desastre incapaz de sujetar nada sin que se le caiga y un mentirosillo sin malicia, interpretado por Jeff Cohen. “Data”, el miembro oriental del grupo, con sus serios problemas para dominar el idioma y un talento innato para los inventos, interpretado por Jonathan Ke Quan (“Indiana Jones y el templo maldito”). Brand, el hermano mayor de Mikey, intentando devolver a su hermano a casa por un lado y llevarse a la chica por otro, interpretado por Josh Brolin (“Mimic”). Andy, la chica en cuestión, que va a gritito y susto por trampa, interpretada por Kerri Green. Stef, la amiga feucha y lista de Andy, con respuesta para todo y un montón de coraje, interpretada por Martha Plimpton (“Beautiful girls”). Y por supuesto, el adorable Sloth, un tipo deforme, con una fuerza brutal, una mente de un niño de 8 años y un corazón que no le cabe en el pecho.

El genio que se sacó esta historia de la manga no es otro que el rey midas del cine, uno de los barbudos más influyentes, el niño eterno Steven Spielberg (“E.T. el extraterrestre”, “Tiburón”). El guión corre a cargo de otro clásico en las películas juveniles, Cris Columbus (“Harry potter y la piedra filosofal”). A la dirección, otro tipo que convertía casi todo lo que tocaba en un taquillazo, Richard Donner (“Arma letal”, “Superman”). Ahí estaban todos los ingredientes necesarios para una gran película, gente con ganas de hacer bien las cosas.

Aun vista hoy en día (la película es de 1985) todo sigue funcionando perfectamente, como un mecanismo perfectamente engrasado. La acción es continua y trepidante, envolviendo al espectador y llevándolo sin problemas a un mundo donde todo es posible. Los toques de humor están perfectamente distribuidos, alternándose de un modo casi matemático con el suspense. Es posible identificarse con cada uno de los personajes, incluso con los malos de la historia. Nada nuevo, que no se haya visto antes y aún así un verdadero pelotazo. Si los ingredientes están ahí, ¿por qué nadie es capaz de mezclarlos de nuevo para conseguir otra película de aventuras emocionante?

Un clásico donde los haya para el que no pesan ni pasan los años. Os dejo con el tema de la peli, interpretado por Cindy Lauper.

alt : http://www.youtube.com/v/oGh7ml4RfFY
Posted by Heitor at 21:27:52 | Permanent Link | Comments (11) |