Hoy mi nivel de incredulidad, acojone y cabreo ha llegado a extremos estratosféricos, así que no puedo evitar realizar un cambio de tema y comentar algunas noticias que he estado leyendo estos días.
Parece ser que científicos super-sabihondos pertenecientes al IPCC (que para el que no lo sepa, como yo antes de leerlo, quiere decir Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático… esto está desordenado, ¿no?), organismo de listos que pertenece a las Naciones Unidas y que ha recibido estos días el Nobel de la Paz junto con Al Gore, han llegado a la conclusión de que nos estamos cargando el planeta aún más rápido de lo que pensábamos. Ya sabían, y así lo pusieron en su primer informe hace 17 años, que estábamos jodiendo nuestra casa a una buena marcha, pero resulta que se olvidaron de que la Tierra podría flaquear en su pequeño empeño por absorber nuestra mierda. Evidentemente, cuando el planeta está pachucho, pues el seguir bombardeándolo con emisiones de porquería, no le está sentando nada bien. Así que han dicho que, se haga lo que se haga en este siglo para intentar evitarlo, el riesgo de sequías, inundaciones, subida del nivel del mar y extinciones de varias especies, será preocupantemente alto.

Es decir, que nuestras emisiones de CO2, están alterando muy gravemente el cambio climático y es posible que nos estemos acercando a pasos agigantados a un punto sin retorno. Aún así, nos dejan una puerta abierta a la esperanza pronosticando que se podrían reducir las emisiones entre un 60% y un 80% sin llevar a pique la economía mundial (aunque, a ver a quien le interesa el dinero cuando tengamos que vivir en cuevas) de forma que ralentizásemos el calentamiento.

Por otra parte, ya se sabe que a los españoles no nos gusta perder en nada. Ya sea en tenis, fútbol, baloncesto o bolos castellanos, nos gusta ganar. En esta materia no íbamos a ser menos y otros científicos distintos (si es que salen como setas), esta vez pertenecientes al Ministerio del Medio Ambiente (o incluso de Un Cuarto de Ambiente, a estas alturas), han sacado un informe que dice que los españoles consumen y contaminan casi tres veces por encima de su capacidad biológica. Aún así, como sucede últimamente en balompié y automovilismo, no hemos ganado (¿quién es el que apaga la luz cuando se pira de casa?), ya que Estados Unidos, Europa, India y China consumen y contaminan más del 200% de lo que deberían y el gran campeón de campeones, Japón, supera el 560%.
Sí, amigos. Datos preocupantes. Pero siempre hay quien pone una nota de humor a todo el tinglado. Parece ser que al insigne Mariano Rajoy le han preguntado que le parece todo esto del cambio climático. El tío ha tirado de facilidad de palabra y ha contestado, después de decir que tenía un primo Físico que sabía un montón (esto no es coña, de verdad ha pasado), lo siguiente: “He traído aquí a diez de los más importantes científicos del mundo y ninguno me ha garantizado el tiempo que hará mañana en Sevilla. ¿Cómo alguien puede decir lo que va a pasar en el mundo dentro de 300 años?”
Así que el tiempo que hará mañana en una ciudad es más o menos lo mismo que predecir el clima mundial en un lapso de tres siglos. Interesante. Por esa regla de tres, si este señor dice una chorrada en temática de medio ambiente, podemos deducir que el resto de discursos que suelte por esa boquita de piñón en cualquier tema van a ser todas auténticas chorradas. Bueno, ahora me cuadra todo bastante más.

Pero no es el único al que todo el tema del clima (o como él diría, el tiempo) se la trae al pairo. Desde que estoy viviendo en Madrid he asistido a los tejemanejes que se trae Esperanza Aguirre con su mayoría aboluta. Para muestra, algunos botones:
- Sobre el tercer depósito de agua del Canal de Isabel II, el alcalde prometió a los vecinos un bonito parque. Lo que “Espe” construyó en realidad, fue un campo de prácticas de golf con 100 puestos de tiro, nueve hoyos y césped artificial en más de la mitad del terreno. Aunque Gallardón trató de parar las obras aduciendo que el campo de golf no estaba en la solicitud de licencia de obras municipal, la presidenta lo solucionó decretándolo de interés general. Por cierto, y por si quedaba alguna duda, el campo de golf es de pago.
- Existe un elitista club llamado Real Club Puerta de Hierro cuya nómina incluye a socios de rancio abolengo. Aunque no tiene problemas económicos, el ayuntamiento va a donar un millón de euros destinados a construir una balsa de agua reciclada para regar los dos campos de golf.
- Se está llevando a cabo la aplicación de una “Ley de medidas urgentes y modernización del Gobierno y la Administración de la Comunidad de Madrid que entre otras lindezas se ocupará de impedir a los agentes forestales entrar en fincas privadas (que va en contra de la ley de montes pero quizá podría llevar a la denuncia de algún ricachón haciendo mal uso del suelo y la flora, Dios no lo quiera), eludir la obligación de que los Ayuntamientos publiquen íntegramente el contenido de los planes generales (algo que incorpora la Ley de Suelo estatal), generalizar las construcciones en suelo no urbanizable protegido (algo contrario a la Ley de Suelo) o posibilitar que la Comunidad de Madrid apruebe y construya embalses en la región (algo que solo compete al Estado).
- Se está intentando el desarrollo urbanístico de la finca histórica Monesterio, con la intención de crear una nueva ciudad a 10 Km del casco urbano, en un entorno de alto valor ecológico e histórico-cultural, con una población mayor que la que ahora tiene San Lorenzo, que traería consigo 7000 nuevas casas, 18.000 habitantes, 20.000 coches…
- Proclamar a los cuatro vientos que el lince ibérico está extinguido en el noroeste de Madrid para que no le estorbe a la hora de convertir un tramo de carretera en autovía, al contrario de lo que expone la página web de la propia consejería de medio ambiente y descalificando estudios anteriores que detectaron la presencia del felino más amenazado del mundo.
Podría seguir así un buen rato, pero no es plan de cansar a los posibles lectores que se hayan atrevido a llegar hasta aquí con más datos, pues ya está demostrado que a esta señora el poder le sirve para lo que le sirve: para usarlo a su antojo y esquivando con soltura cualquier clase de vergüenza.
Esto me hace plantearme dos cosas. ¿Qué pasaría si el PP se hiciese con la mayoría absoluta a nivel estatal? y ¿por qué se le sigue votando mayoritariamente, a pesar de todos los desaguisados que está cometiendo?
Pues nada, a seguir poniendo banderas en edificios oficiales, que es lo importante.

Nota: todas las viñetas son obra del gran Ramón, publicadas en El País.