SCOOP

Nueva cita con el universo de Woody Allen, con su más viejo estilo, con las comedias de siempre… y con Scarlett Johansson, como no. Hemos ido a ver Scoop.
Para empezar, he de reconocer que me gustan más aquellas películas de Woody Allen en las que no sale Woody Allen. Me gustó mucho Acordes y Desacuerdos, aquella en la que Sean Penn hacía de un virtuoso de la guitarra y me rechifló Match Point, un drama que se salía del estilo de su filmografía y con el que encandiló a medio mundo el año pasado. Era complicado volver de nuevo a este nivel, sobre todo yendo a peli por año, como va desde hace un montón de tiempo, y a mi entender no lo hace. De todas formas ambas películas no son comparables, siendo de dos estilos totalmente diferentes (¿y entonces para que las comparas? Preguntaréis algunos… pues yo que se, naturaleza bipolar).
A pesar de ello, en su retorno al cine que más le define no lo hace mal. Vuelve a ese tipo de comedia plagada de absurdo, de diálogos ingeniosos, de situaciones curiosas y Woody vuelve a hacer… pues de él mismo. Y la verdad es que eso lo hace muy bien.
El argumento trata de un periodista que, recién muerto, y en medio de su viaje hacia la otra vida, se entera de un posible notición, un asesinato, una última primicia que podría coronar una carrera llena de exclusivas.
Para poder sacarla a la luz, se escapa momentáneamente de la muerte y contacta con una joven aspirante a periodista para que pueda desenredar la madeja, descubrir al culpable y hacerse con la primicia.
Como veis, el planteamiento parte del absurdo para discurrir fluidamente entre Woody contando chistes y Scarlett poniendo muecas. Quizá ella está un poquito sobreactuada, pero se le perdona todo. Una media sonrisa de esta chica ya es capaz de llenar tres pantallas y media de cine, pero de las grandes.
Me comentaba Jorge, que aunque él siempre se ha fijado más en las caras hay una escena de Scarlett en la piscina en la que no fue capaz de mirarle por encima del cuello. Como ya estaba alertado, me fijé muy atentamente en dicha escena, y ahora puedo decir que yo dudo de que en ese momento ni siquiera tuviera colocada su cabeza encima de los hombros.
Con respecto al resto de actores, hablar de Hugh Jackman, que interpreta a un aristócrata inglés, intentando dejar un poco de lado su papel de Lobezno… y ya está. Donde otros necesitan liar las cosas y llenar el argumento de personajes, el señor Allen se monta una historia bastante buena con tan solo tres.
Por último os dejo con una frase de Woody Allen con la que me estuve riendo un buen rato, y que yo creo que pasará a los anales de frases históricas del director (no está sacada textualmente, pero aproximadamente decía así):
“Si, yo tenía mujer, pero me dejó porque decía que era demasiado infantil. Yo tenía un gran argumento, la iba a machacar, pero no me dejó hablar cuando levanté la mano”.


Ya está bien de tanta Scarlet por aquí y por allá...hombre ya!!! (Comment this)